El baúl de Pandora

Reservado para los que deseen abrir su mente


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La fiesta

Hoy os traigo un mismo relato desde dos perspectivas. La primera es la de un narrador en tercera persona, externo (no forma parte de la acción); la segunda, también es un narrador en tercera persona, pero interno (es uno de los personajes que aparecen en el relato. Espero que os guste.

A)     Narrador en tercera persona (externo)

Cristina estaba en un rincón de la sala, con la copa de Fanta y vodka en la mano.

–          ¡Venga Cris! ¿Por qué no te animas a bailar?- comentó Marta mientras movía el cuerpo como si un playmovil intentara parecer de blandi-blu.

Cristina levantó los ojos hacia ella.

–          Mmm… Creo que no Martis- dijo sin mover un solo músculo de la cara.

–          Ueee…- Marta movía los brazos como si estuviera haciendo la ola y sonreía de oreja a oreja.

Cristina hizo una mueca que no llegó a terminar en sonrisa. Con un sólo vistazo, comprobó que alguien- desconocido, chico, camisa Ralph Lauren- se acercaba por detrás de Marta, y entonces su expresión volvió a ser la misma que al principio.

–          Marta, te reclaman para las fotos- la agarró de los hombros y la apretó con firmeza-. No te preocupes, que ya cuido yo de tu amiga- le guiñó un ojo sonriendo, de manera que Cristina también lo viera.

–          Jajaja…- rió Marta divertida- Eso si no se ocupa ella antes de ti- puso las manos en forma de pistola e hizo un ruidito con la lengua, como si disparase.

Marta se alejó cantarina con su estilo propio de baile.

–          Eres Cristina, ¿verdad?- dijo clavándole sus ojos en los de ella.

Cristina asintió, mirando hacia otro lado.

–          ¿Hace mucho que conoces a Marta?- le sonrió, mientras se apoyaba con el brazo en la pared.

Ella le miró un momento y le contestó:

–          Bastante.

Él se rió por lo bajinis.

–          ¡Vaya! Sí que cuesta trabajo sacarte una palabra…- contestó con algo de gracia-. Así que no te gusta bailar esta música, ¿no? Lo entiendo, el pop no le gusta a todo el mundo. Quizás eres más de rock…- Cristina puso la misma cara que cuando Marta le preguntó si bailaba- Jajajaja… ¡vale, vale! No, no parece que te guste tampoco. Entonces…

Por primera vez, ella se puso de frente y le interrumpió.

–          Te voy a ahorrar un rato de perder el tiempo: no, no me gusta el rock; tampoco me gusta esta música; y no me gusta bailar, ningún tipo de música y menos delante de gente que no conozco- dijo sin mover una sola parte de su cuerpo.

El chico contestó, dejando de apoyarse en la pared y metiéndose una de las manos en el bolsillo:

–          Entonces, ¿qué te gusta?

Cristina no volvió a mirarle; dejó los ojos clavados en la pared que había al fondo de la sala y antes de subir la copa hasta los labios dijo:

–          Nada de lo que hay en esta sala.

B)      Narrador en tercera persona, interno (personaje)

Al principio de la fiesta, vi a Cristina en un rincón, como siempre. Me acerqué haciendo un poco el tonto a ver si por lo menos le sacaba una sonrisa (sabía que lo de intentar que bailara era imposible, sobre todo habiendo gente de mi universidad que no conocía).

Cuando vi  que Marcos me alejaba para quedarse a solas con ella, le lancé una indirecta, que por supuesto, alguien con tanto éxito no sabría coger.

Mientras he hacía las fotos apartaba poco la vista de la pareja. Él intentaba transmitir su halo seductor, pero en Cristina el efecto era  como el de una urticaria. Creo que ella casi no habló, pero al poco, la vi ponerse frente a él y vocalizar mucho. Cristina 1- Marcos 0. Segunda ronda. Parecía que lo había descuadrado bastante: tu cara parecía menos de estar ligando y más de estar ante un león domesticado del que no te fías. La siguiente vez que ella abrió la boca, ni siquiera le miró. Marcos ya no sabía dónde meterse.

Y es que Cristina no soportaba a los que intentaban ligar con ella.

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